Las actividades académicas inician luego del 22 de febrero. Desde la coordinación de la dependencia buscan rescatar el mayor número de individuos con alguna discapacidad para brindarles educación y sacarlos de la calle.
Antonio Vizcaya Loreto
Integrantes de la Federación de Sordos de Nueva Esparta ven a un aliado en la UBV.
Foto: NAUMBERG VELÁSQUEZ
El principio integrador les acompaña y desde hace un año y medio está presente en cada una de las cátedras impartidas. Es una labor que se asemeja al trabajo de hormiguitas y cada vez son más las nuevas personas con discapacidad auditiva que se suman a las aulas regulares de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), o bien son captadas para participar en algunas de las misiones educativas propiciadas por el Ejecutivo nacional.
El Núcleo de Capacitación y Atención a las Personas con Discapacidad, a su vez dependiente del Centro de Idiomas de la referida casa de estudios, lleva las riendas de este proyecto y es que la preocupación por acercar hasta la universidad a las personas especiales que están en la calle, ha obligado a generar espacios académicos con el propósito de redescubrir potenciales, ubicar a las personas en el grado de instrucción que les corresponda y desde allí puedan desarrollar sus destrezas y talentos.
Según Adriana Córdova, coordinadora de esta dependencia de la UBV, muchos de los ciudadanos con trastornos de sordera no poseen ni siquiera estudios primarios y partiendo de este escenario, el núcleo de capacitación se ha encomendado elaborar un diagnóstico del problema para levantar una data real sobre las necesidades y contabilizar el total de la población.
Inicio de actividades
La coordinadora precisó que luego del 22 de febrero inician las actividades académicas y con ellas, grupos de sordos asistirán nuevamente a las aulas regulares en calidad de oyentes.
Entre las áreas abordadas se ofrecen clases de inglés, italiano, portugués, francés, braille y lenguaje de señas, siendo esta última de gran complicación por ser totalmente ágrafa (que no posee escritura). La modalidad es por semestre y sus programas avanzan con el apoyo de instituciones como el Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (Conapdis) y el Programa de Atención en Salud para las Personas con Discapacidad (Pasdis).
Matrícula actual
A la fecha Córdova relata que unos seis individuos especiales forman parte de la matrícula de la Misión Robinson, mientras que 12 están incorporados a la Misión Rivas.
Apoyo
Desde la Federación de Sordos del estado Nueva Esparta ven en la UBV el aliado perfecto para buscar la integración de las personas con algún tipo de discapacidad auditiva y su acercamiento con los programas de formación. Actualmente esta organización está conformada por unos 59 miembros, aunque según su presidente, Pedro José Carreño, en la entidad existe una población aproximada de 450 personas. “Hace dos años los sordos no teníamos apoyo de las instituciones, no nos tomaban en cuenta”, dijo el vocero mediante lenguaje de señas.
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