Un buen diálogo se basa en escuchar atentamente sin juzgar. Los jóvenes confían en sus padres cuando éstos no critican sus acciones, por el contrario, buscan la manera de orientarlos para que tomen una mejor decisión al respecto.
Leliuscris Cisneros
Los padres deben verse como “mejores amigos”, a quienes abiertamente se les plantean diversas situaciones. Por ser adultos, tienen la capacidad de dar buenos consejos.
Foto: THINKSTOCK
Dayana tenía algo importante que decirle a su madre. Pero ella estaba más atenta a un programa de televisión que a su hija. La chica dijo “estoy embarazada”. A lo que su madre respondió “aja, está bien”. Evidentemente no estaba escuchando a su niña de 15 años.
La mayoría de los adolescentes enfrentan problemas sociales por la necesidad, dirección y orientación de sus padres. Según José Montero, psicólogo clínico, una comunicación abierta y sincera ayuda a tomar decisiones acertadas y responsables.
“Cuando un adolescente crece teniendo una comunicación asertiva con sus padres, se desarrolla como una persona segura de sí misma y confiada de las decisiones que toma en su vida”, explicó el experto.
Pero, ¿cómo propiciar un buen diálogo con los padres? Montero asegura que la mejor manera de hacerlo es dejando abierto el canal.
“Una buena técnica es hablar con ellos sin importar de qué. Así como cuando hablan con los amigos… A quienes les cuentan todo lo que viene a la mente. De esa manera se sentirán más confiados con ellos”.
Lizett Hernández, de 32 años, es madre de un adolescente de 12, ella asegura que el secreto de su relación: madre e hijo, es la comunicación que existe entre ellos.
“Yo creo que la comunicación lo es todo entre un padre y un hijo. A veces ellos se hacen los rebeldes, pero lo que quieren es llamar la atención. Creo que en la medida que uno los escuche y los oriente, en esa medida van a actuar de buena manera”.
Sugerencias
Montero asegura que a muchos jóvenes no les gusta que les hagan preguntas y por ello evitan entablar conversaciones. El psicólogo recomienda que, para evitarlo, hagan planteamientos claros y sin rodeos. Mientras más información tengan los padres, menos interrogatorios harán.
Montero destaca que no siempre será fácil tener buena comunicación con los padres, pero aconseja no “tirar la toalla”, pues a todo padre le enorgullece que sus hijos tomen buenas decisiones, y eso solo lo pueden lograr con el apoyo y orientación de “los grandes de la casa”.
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