Adolescentes atraviesan por una etapa de fuertes cambios y a la par llegan las responsabilidades. La pereza se vuelve uno de los obstáculos que hay que superar a como de lugar, con tal de superar las metas trazadas.
Antonio Vizcaya Loreto
En medio de una contienda los objetivos cumplidos se convierten en un escalón superado para llegar a la meta.
Foto:Josue Stein
Luchar contra sí mismo en un afán de dejar atrás malos hábitos como la flojera se puede lograr, a fin de ser más responsables y tener la satisfacción personal de ganarle la pelea al desánimo. La etapa de la adolescencia es una de las más difíciles y a pesar de los cambios bruscos en la conducta de los chicos, la pereza de enfrentar nuevas responsabilidades, por el hecho de hacerse cada vez más adultos, es un obstáculo que en muchos de los casos hace más lento el proceso de crecimiento personal.
Isamar Rodríguez, es una joven de 16 años que estudia cuarto año de educación media general en el Liceo Nueva Esparta de Porlamar. Ella vive en San Antonio, en el municipio García, y de lunes a viernes lucha para levantarse a tempranas horas de la mañana con tal de asistir a clases y cumplir con sus obligaciones como estudiante.
“Isamar levántate, levántate…! Vamos hija es hora de que te arregles”, es una de las frases que cada día atormenta a la muchacha, pese a ser pronunciada sin tropiezos por su madre, con la intención de que su hija abra los ojos cuando son las 5:30 a.m.
Diez minutos después si el sueño sigue conquistando la delantera el llamado sube de tono y hasta puede convertirse en un verdadero regaño.
Según especialistas este tipo de aptitudes son comunes en la adolescencia, pero no se pueden convertir en costumbre y mucho menos en un vicio que más adelante afecte el desarrollo de planes y proyectos. En medio de este trayecto el papel orientador de los padres se convierte en trascendental, con tal de superar obstáculos y proporcionar hábitos, tanto de estudio, como de colaboración en la casa y con la misma persona.
“Vivir motivado implica disfrutar las cosas que se hacen día a día. Y pese a los problemas, cuando el hombre logra mantener el deseo de ser mejor y servir con entusiasmo, la flojera será solo una sensación cotidiana”, describe la investigadora Rosa María Cifuentes en su blogs online “Zefiro del cielo”.
Sin duda alguna las motivaciones, tal y como lo describe Cifuentes, son el impulso que dan el estímulo necesario para que en cada amanecer Isamar logre despegarse de la cama y con buen pie inicie su día.
¿ Cómo vencer la flojera y apatía?
La investigadora de origen peruano en su artículo sobre como combatir la flojera y la apatía recomienda dormir las horas necesarias para que el cerebro descanse y el cuerpo recupere fortalezas; para ello sugiere evitar las amanecidas inútiles. “Mucha gente ve películas hasta al amanecer, duerme tres a cuatro horas y amanece con agotamiento y de mal humor ¿cómo vivir así los hará productivos?”, puntualiza.
Pensamiento Positivo
Para hacer frente a la flojera, terapeutas y psicólogos también recomiendan pensar en todas las cosas positivas que se pueden lograr si se es constante en conseguir las metas. “No existe mejor motivación que la propia mente, que decidir tomar el optimismo como herramienta para combatir este mal hábito, el cual se puede sacudir con fuerza si realmente se anhela algo con firmeza”.
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