Esa comunidad de Península de Macanao considera que con el asfaltado de la vialidad mejorarían los servicios públicos. Los pescadores necesitan más espacios para resguardar los botes.
Karla Marval Esteves
La comunidad pesquera necesita la construcción de otras rancherías.
Foto: JOSUE STEIN
Las tonalidades del mar, el rítmico romper de las olas y el paisaje árido de la península de Macanao, se perturban ante la falta de servicios públicos en el sector El Maguey. La basura depositada en las costas contamina y perjudica el ambiente.
En múltiples ocasiones los habitantes de esa población del municipio Península de Macanao han solicitado la creación de un vertedero o una ruta de aseo urbano quincenal para eliminar los desechos sólidos. Ante la negativa de las autoridades, los habitantes deben recurrir a la quema de desperdicios en medio de una zona catalogada como Parque Nacional La Restinga.
La comunidad niega que todos los desechos sean generados por ellos. Según el pescador José Francisco Marín, muchas de las botellas plásticas y residuos sólidos los arrastra la marea desde otros balnearios o de alta mar.
Las 26 familias residenciadas en El Maguey creen que es factible la creación de un sistema de recolección ajustado a sus necesidades y condiciones de vida.
Rodrigo Velásquez, pescador de esa comunidad, denunció que junto al problema para la deposición de la basura se encuentra la vialidad. Aun cuando hoy en día es transitable, al llegar las lluvias quedan incomunicados.
Velásquez indicó que los problemas de la comunidad disminuirían de llegar a construir un sistema vial accesible para todos los vehículos. Cuando las lluvias arrasan la carretera, la población queda sin suministro de agua.
Los pescadores recordaron que como efecto de la vaguada que inundó la región insular en 2010, estuvieron sin agua por siete meses. Velásquez resaltó que en esa ocasión sólo Protección Civil y los mismos habitantes transportaban unos pocos envases de agua.
Algunos vecinos recurrieron al “trueque” para conseguir aplanar y arreglar la vialidad.
En una ocasión Silverio Penoth, habitante de El Maguey, tuvo que canjear un chivo por el arreglo de la vía. Penot considera que ese sector está olvidado por las autoridades locales y requiere de inversión para generar una mejor calidad de vida a los pescadores artesanales que tomaron esa costa para desarrollar la actividad ancestral.
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