Futuro frente a pasado
Estamos pues ante dos caminos. Dos alternativas, dos polos opuestos. El atraso y el progreso. El pasado y el futuro. El que habla más y hace menos y el que habla menos y hace más. El que agrede, insulta y ofende y el que quiere la reconciliación y la unidad nacional.
Luis Longart Guerra
El proceso de las primarias de la Mesa de la Unidad Democrática resultó un extraordinario éxito político y electoral. Más de tres millones de venezolanos derrotaron al miedo y la intimidación de un gobierno autocrático, militarista, ineficiente y corrupto. La inmensa vocación democrática de nuestro pueblo siempre responde en los momentos estelares de la historia. Todos los esfuerzos que ha hecho el Gobierno por fracturar la Unidad Nacional se han estrellado estrepitosamente. No encuentran que hacer. Hoy dicen una cosa y mañana dicen otra. El Gobierno está claramente desesperado. Anda tirando palos de ciego. Como se dice coloquialmente, Canuto anda mal.
Capriles es un sentimiento nacional. Por eso ganó de esa manera las elecciones primarias. Con Capriles ganó la esperanza, ganó el progreso y ganó el futuro. La Unidad de los venezolanos frente al pasado y al atraso se hizo sólida y fuerte. Ahora, desde Miraflores tratan de desprestigiarlo: No podrán. Capriles está sembrado en la conciencia del pueblo que aspira un cambio en paz y en libertad para recuperar la democracia. Capriles lo dijo claro: “El poder es un préstamo del pueblo con fecha de vencimiento “y el señor Presidente lo sabe, su fecha de vencimiento es el próximo 7 de Octubre, Dios mediante.
El señor Presidente habla mucho y hace poco. El señor Presidente representa al pasado. El señor Presidente, todos lo sabemos, es intolerante, grosero e irrespetuoso con las instituciones y con los venezolanos de todas las tendencias, incluida la suya. El señor Presidente pretende convertirse en un líder continental, sin haber resuelto uno sólo de los problemas nacionales. El señor Presidente es un hombre de lenguaje de odio y división. El señor Presidente ha fracasado.
Capriles es distinto. Capriles habla menos y hace más. Capriles representa el futuro y la esperanza. Capriles representa la confianza, la inclusión, la justicia imparcial, un lenguaje serio, responsable y respetuoso con todos los venezolanos, y una política de progreso sin odiosas exclusiones, como en el presente. Capriles es el candidato de la unidad. Capriles es el cambio necesario.
Estamos pues ante dos caminos. Dos alternativas, dos polos opuestos. El atraso y el progreso. El pasado y el futuro. El que habla más y hace menos y el que habla menos y hace más. El que agrede, insulta y ofende y el que quiere la reconciliación y la unidad nacional, el que utiliza los programas sociales para hacer política partidista y el que trabaja para todos sin exclusiones, el que quiere ser líder continental sin haber hecho nada en su país, y el que quiere ser sólo líder de su país. Podríamos colocar muchísimos más comparaciones, con estas bastan para demostrar lo que queremos expresar.
Es la hora del pueblo. Es la hora del cambio. Es la hora de luchar por lograr una vida mejor para todos. Es la hora de montarse en el autobús del progreso. Que no te deje. Si no te montaste en la primera parada el 12 de Febrero, móntate ya para la próxima estación el 7 de Octubre. Por ti, por tu familia y por Venezuela.








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