Porlamar
21 de septiembre de 2019





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






Jóvenes asumen desafío de proteger tortugas marinas
En la temporada de desove 2019, han monitoreado y custodiado unos 48 nidos, 25 tortugas desovando y reinsertado a más 2500 tortuguillos tan sólo desde playa Parguito, uno de los balnearios turísticos más visitados en la isla de Margarita.
Brigitte Hernández Escalona @dimeloconletras

Foto: Cortesía AsoCivMares

Un promedio de 2500 tortuguillos han sido liberados este año en Parguito / Foto: Cortesía AsoCivMares

5 Sep, 2019 | Horas enteras vigilando la playa, detectando movimientos extraños y a los posibles depredadores que amenacen con socavar unos de los actos naturales más sublimes que normalmente transcurre al amparo de la noche: el desove de las tortugas marinas. Especies indefensas, centenarias, que esperan la calma nocturna para salir a poner sus huevos y tratar de vencer los peligros que conlleva mantener la vida silvestre en el planeta de hoy; que comienza con océanos repletos de plásticos y termina con cazadores furtivos que les esperan en las costas para robar sus huevos y, en otros casos, hasta descuartizarlas para su venta ilegal.

Resguardar este proceso natural es la misión que se ha puesto un grupo de casi 40 jóvenes margariteños, entre estudiantes de Biología Marina y voluntarios, quienes se han asentado desde playa Parguito para asumir el desafío de proteger a las tortugas marinas, en un esfuerzo por contribuir a la preservación de la biodiversidad y de los ecosistemas marinos desde la Isla de Margarita, en el estado Nueva Esparta; sumando su granito de arena para la conservación de la casa común, la tierra.

Este voluntariado de jóvenes, en su mayoría estudiantes de la Universidad de Oriente (UDO) y del Asociación de Scouts de Venezuela-Distrito Insular, se ha organizado a través de la Asociación Civil Movimiento Ambientalista para la Resistencia y Equilibrio del Sistema (AsoCivMares) y en sinergia con el Ministerio de Ecosocialismo, como ente rector del Programa Estadal de Conservación de las Tortugas Marinas; para emprender esta misión de vigilancia, monitoreo y rescate de las tortugas verde, carey, caguama y cardón, que son las cuatro especies que anidan en las costas insulares venezolanas.
Aunque para unos es una utopía, y para otros una meta difícil pero alcanzable; la AsoCivMares fue fundada en el 2011 y refundada en el 2017, con la misión de mantener el equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, que es quizás lo que más necesita el planeta en este momento. En este sentido, han conformado un batallón voluntario que ha tomado Parguito, unos de los balnearios más emblemáticos de la Isla de Margarita, para dedicarse a consolidar el vivero, monitorear desoves y trasladar huevos para tenerlos en áreas protegidas y controladas hasta su eclosión, es decir, el nacimiento de los tortuguillos; así como ejecutar actividades de limpieza y formación en educación ambiental sobre fauna y ecosistemas marinos.

Primeros frutos
Luego de muchos meses de intenso trabajo, sorteando las dificultades y desafíos que presenta un país en crisis y estableciendo convenios interinstitucionales con los empresarios y emprendedores turísticos que prestan servicio en las adyacencias de playa Parguito, y en general del municipio Antolín del Campo; los jóvenes voluntarios ya suman sus primeros frutos en esta cruzada ambiental.

En la temporada de desove 2019, que transcurre de marzo a septiembre, el voluntariado logró resguardar 48 nidos, construidos por 25 ejemplares de tortugas cardón (Dermochelys coriácea) y tan sólo uno de la tortuga verde (Chelonia mydas); de los cuales ya han eclosionado 28 nidos, liberando 1770 tortuguillos. Con los 20 restantes, para el mes de septiembre aspiran cerrar con la liberación de otros 700 ejemplares, para sumar 2500 tortuguillos en esta temporada. Además, por la vigilancia permanente en el balneario, han logrado minimizar las estadísticas de caza furtiva de los huevos y de la especie, que en años anteriores se contabilizaba por miles de tortugas en toda la Isla.

Por otro lado, los voluntarios realizan una limpieza general al mes de todo el balneario, para la recolección de colillas de cigarro, desperdicios y material plástico en la playa; así como la ejecución de 125 actividades de Educación Ambiental, en escuelas, universidades y comunidades de toda la Isla, para la formación sobre el cuidado de la fauna y ecosistemas marinos, que ha incluido a más de 1200 niños entre 7 y 12 años; aunado a otros talleres y foros dirigidos a jóvenes universitarios de la UDO y Unimar.

Estas actividades verdes han sido emprendidas en forma conjunta con otras asociaciones, fundaciones y ONG, como Rescata tu Isla, Provita, Olimpiadas Especiales, Asociación de Scouts Distrito Insular y los funcionarios del Ministerio de Ecosocialismo en Nueva Esparta. Además, en representación del sector privado, empresarios y emprendedores del municipio Antolín del Campo se han unido a este esfuerzo por proteger los ecosistemas naturales y recursos no renovables de la región insular.

1

Hacia el cumplimiento de los ODS
Una de las grandes metas de este grupo de voluntarios, es coadyuvar en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y las metas de la Agenda 2030, que han suscrito los Estados Miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU) –entre ellos Venezuela- para lograr alcanzar un mundo sostenible en la próxima década.

En este sentido, conjuntamente con la Red de Mensajeros de la Paz y a la Asociación de Scout de Venezuela, en su programa mundial “Scout del Ambiente”, ejecutaron un proyecto que logró la erradicación de un 65% de la planta invasora denominada “scaevola taccada”, presente en playa Parguito y que se fagocitaba en los nidos de tortugas marinas, extrayendo todos los nutrientes de sus huevos. Como parte de este proyecto, unieron 130 voluntarios para retirar la planta de la costa, que había ocasionado una importante afectación en la dinámica de la costa, así como en las poblaciones de tortugas marinas, alterando todo el equilibrio ecológico costero.
Este proyecto fue inserto entre los programas mundiales para el cumplimiento de del ODS 14 y sus metas, dedicado exclusivamente a la vida y ecosistemas marinos. Así mismo, incluyeron su proyecto de construcción de vivero de anidación de tortugas marinas en Parguito; también en el marco de este objetivo, que se orienta hacia la conservación y utilización sostenible de los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.


Sumando esfuerzos: rostros del futuro
Angélica Burgos (22), presidenta AsoCivMares
“Tan sólo ayudar a salvar un tortuguillo, que mide escasos 6 centímetros, ya es bastante para la tierra. Las tortugas, como la cardón, son reguladoras del ecosistema marino, y de las poblaciones de medusas, ya que las consumen y ayudan a mantener las playas libres para bañarnos. Mi trabajo es para evitar que se extinga una especie, necesaria y útil para mantener el equilibrio del planeta”.

Miguel Carías (60), fundador de AsoCivMares
“Tengo 15 años viviendo en Parguito, y desde el 2009 comencé esta labor de formarme para preservar esta especie, a través del Programa de Conservación de Tortugas Marinas. Creo que mi principal labor, además de la vigilancia en la playa y el monitoreo de desoves; ha sido enseñar a estas nuevas generaciones, sobretodo a los niños, para que sepan la importancia que reviste la biodiversidad marina para el equilibrio de la playa, y del planeta en general. Ese es el legado que quiero dejar”.

Santiago Valiño (20), voluntario
“Tengo 3 años trabajando en la preservación de la tortuga marina, lo que nos ha permitido no sólo poner en práctica algunas técnicas de conservación aprendidas en el programa de Biología Marina; sino, además pertenecer a una familia de voluntarios con los que compartimos valores y desazones, pero que luchamos por defender esta especie ancestral, con la que tengo mucha afinidad y que es sumamente necesaria para mantenerla dinámica del ecosistema marino”.

Eomaris Carreño (24), voluntaria
“Creo fervientemente en que los jóvenes podemos hacer la diferencia, por eso me apunté a este voluntariado. Trabajamos en todo el proceso, desde la vigilancia, desove, cuidados y hasta la liberación de los tortuguillos, con lo que muestro mi amor y respeto por la naturaleza. Si mi ejemplo ayuda a cambiar el pensamiento de tan sólo una persona, para que entienda la vulnerabilidad de esta especie, me consideraré satisfecha. Como decía Gandhi, un país puede juzgarse por el respeto que muestra hacia sus animales”.

Para el 2020, junto a la Fundación “Mundo más verde” (Chile) y otras instituciones, trabajan en el desarrollo de varios proyectos ambientalistas, entre los que se incluye la expansión de la red voluntarios de AsoCivMares hacia playa El Agua, otro balneario emblemático de la Isla, donde se reportan gran número de desoves en cada temporada; así como en la colocación de una malla en punta La Isleta (en Porlamar), para la captación de desechos plásticos y de residuos que anualmente decantan en esta zona la Isla; entre otros proyectos.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES