Porlamar
17 de septiembre de 2019





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






Una inflación que navega
Margarita paga muy alto el precio de su insularidad. Naviarca coloca parte importante de ese precio que debemos pagar. De paso, nos sobran generalotes y coronelotes (y mayorotes, no olvidemos al inefable Dellán, curruña del General Mata Figueroa) que hacen lo suyo para condenarnos a vivir bajo el imperio de la especulación.
Pedro Salima

18 May, 2019 | A medida que pasa el tiempo y la inflación le sigue ganando la batalla al gobierno, mientras Diosdado continúa pantallando como un bravucón de barrio frente a la oposición, pero “ni con el pétalo de una rosa” contra los empresarios, que al final de cuentas son los jefes de los políticos, la burguesía se inventa nuevos mecanismos para la ganancia fácil, especulativa y criminal. Situación que cuenta con el acompañamiento de la inercia cómplice del gobierno, que es mi gobierno y es el gobierno que todavía defiendo, gracias a Mister Trump.

La isla de Margarita es una de las regiones más azotadas por la inflación, pues acá reina el imperio del abuso de los comerciantes con la complicidad de un gobernador que llega al extremo de ofrecer el territorio insular como punta de lanza para una anunciada y promovida intervención militar norteamericana, papelito que denigra hasta de su condición de adeco. Otro elemento negativo es la cantidad de alcabalas por las cuales deben pasar los transportistas que traen productos alimenticios a Margarita. Cada alcabala es un punto de atraco, donde la Guardia Nacional roba sin el más pequeño rubor.

Pasados los puntos de asalto, se llega a la ruta marina. Aquí las empresas de transporte marítimo, en especial Naviarca, hacen de las suyas. Esta empresa ha sabido aprovechar de manera abusiva el fracaso de Conferry en manos de generalotes que se han encargado de quebrar a una empresa que llegó a ser orgullo del camarada Chávez.

Los dueños o administradores de Naviarca actúan como enemigos a muerte de los habitantes de Margarita. Van más allá del afán de la riqueza fácil y rápida, más allá de la acción abusiva del empresario especulador; pues lo de Naviarca es obsceno, criminal, antimargariteño a la hora de imponer tarifas impagables para trasladar comida desde tierra firme. Lo hacen a sabiendas que los generalotes y coronelotes han hundido a Conferry. Y seguros que otros generalotes son sus cómplices desde las instituciones del Estado.

Margarita paga muy alto el precio de su insularidad. Naviarca coloca parte importante de ese precio que debemos pagar. De paso, nos sobran generalotes y coronelotes (y mayorotes, no olvidemos al inefable Dellán, curruña del General Mata Figueroa) que hacen lo suyo para condenarnos a vivir bajo el imperio de la especulación.

Sólo el poder popular organizado, irreverente, ajeno al mandato de la pusilánime dirigencia del PSUV, capaz de actuar con el mismo ímpetu contra Naviarca, los generalotes y los junior gómez podrá cambiar a fondo la situación.

Poder popular organizado por encima de la institucionalidad.




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