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2 de abril de 2020





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Músicos y animadores dejan en alto el nombre de Margarita y Coche
Nueva Esparta es tierra de grandes expositores en la música y animación de este importante género tradicional, de tal manera que encontramos regados por sus islas de Margarita y Coche a numerosos representantes que conservan una intachable y admirable trayectoria.
Angélica Villarroel Butto|@angelicvillabut

Foto:RUBEN ALBERT-@RUBENALBERT71

Alberto "Beto" Valderrama Patiño, dice que desde muchachito acompañaba a los galeronistas. / Foto:RUBEN ALBERT-@RUBENALBERT71

7 May, 2019 | Con la llegada del mes de mayo, celebramos el Día de la Cruz y con esta fecha arrancan las celebraciones populares de los velorios en la región oriental de Venezuela, que van acompañadas por el canto típico del galerón como ofrenda musical.
El galerón es un canto libre, recio, acompañado de instrumentos como el cuatro, la guitarra y la mandolina, que reúne a varios cantantes que se van alternando e improvisando, en forma de contrapunteo, una mezcla de temas que hacen un paseo por la historia, la geografía, la religiosidad, la filosofía y hasta del amor también se habla.
Este tradicional género se ha convertido a lo largo del tiempo en la forma musical más importante del oriente venezolano. Los intérpretes de galerón han hecho un grandioso esfuerzo por mantener y dejar en alto su interpretación.
Pero también los músicos y animadores representan un papel protagónico en los festivales de galerón. El músico es quien da vida a las décimas de los galeronistas con el sonido de los instrumentos, y son los animadores los encargados de llamar a tarima y completar las últimas frases del cantante luego que culmine su presentación.
Nueva Esparta es tierra de grandes expositores en la música y animación de este importante género tradicional, de tal manera que encontramos regados por sus islas de Margarita y Coche a numerosos representantes que conservan una intachable y admirable trayectoria.
En esta edición Nº 47 del Sol de Margarita acompáñennos a conocer las historias de algunos de los músicos y animadores, hijos de Margarita y Coche, que se han dedicado desde muy jóvenes a sembrar un legado en la cultura neoespartana. Ellos nos hablan de sus inicios, experiencias y también sobre su preocupación por imaginar que no existe una generación relevo que trascienda en el tiempo.

“Donde quiera que alguien cante y toque la música nuestra, despierta interés, entusiasmo”

Alberto José Valderrama Patiño, Músico.

Foto:RUBEN ALBERT-@RUBENALBERT71

Alberto "Beto" Valderrama Patiño, unos de los más grandes músicos de Nueva Esparta. / Foto:RUBEN ALBERT-@RUBENALBERT71

Con su música ha viajado por cuatro continentes dejando el nombre de Venezuela en alto.

Alberto José "Beto" Valderrama Patiño, nació en la población El Cercado, municipio Gómez, el 30 de julio de 1949, en una familia de músicos que le dejaron como herencia el amor por la música.
Sus padres Alberto Justiniano Valderrama y Juana Patiño Domínguez. Es el mayor de 11 hermanos. De su matrimonio con Aracelys de Valderrama, nacieron sus siete hijos.

Recibió clases por los maestros baluartes en la música: Augusto Fermín, Luis Maneque Gutiérrez.

“Mi abuelo era músico y tocaba en los velorios de Cruz de Mayo y desde allí, a la edad de los 15 años, vengo con eso porque fue lo que aprendimos los muchachos que nos incorporamos a estas actividades a través de la familia”, confesó el grande de la música.

Relató que su abuelo aprendió la música a través de los instrumentos como el cuatro, igual que sus tíos, primos y él. Comenzó a tocar en los velorios desde muy joven porque su abuelo era uno de los pocos ejecutantes de la mandolina en el sector y siempre que llegaba la época de los galerones lo buscaban mucho.

“Pero llegó una época en que ya la edad no le permitía a mi abuelo tocar todo un velorio, entonces me llevaban y ya a medianoche me quedaba yo tocando”, resaltó.

Todos los años acompañaban las festividades de la cruz mayera, y señala que antes no había los recursos para dedicarle sonido a un velorio.

Echó el cuento que una vez en el Valle de Pedro González “estábamos en un velorio que debía un señor y a media noche se dañó el equipo de sonido y pensábamos que se iba a parar, pero que va, amanecieron cantando sin sonido, era algo emocionante, muy bueno; y en la mañana era toda una atención con nosotros, un buen hervido de gallina, de chivo. La atención en el transcurso de la noche, el brindis, el café, cacao, roncito, se pasaba una noche muy sabrosa, y gente que iba y se mantenía allí, actualmente las condiciones no son las mismas”.

Con el tiempo fue adquiriendo desenvolvimiento en la música, hasta llegar a acompañar a grandes cantores como José Ramón Villarroel, Chelías Villarroel, y Augusto Ramos, quedándole experiencias que le han permitido trasmitir sus conocimientos a través de sus trabajos.

Foto:RUBEN ALBERT-@RUBENALBERT71

Beto Valderrama sostiene que el canto del galerón no es una melodía única y exclusiva. / Foto:RUBEN ALBERT-@RUBENALBERT71

En el año 1975 comenzó a trabajar con un grupo de niños en el Centro Cultural del Maco, siendo esta su primera experiencia como docente. Luego en la época de 1977 inició el proyecto de una estudiantina y creó junto a otros músicos la Estudiantina Claudio Fermín, la Orquesta Típica, y también estuvo como director en la Orquesta Sinfónica. Para 1980 adopta uno de los espacio de su hogar para dictar clases a los más jovencitos con conocimientos en música, hasta la actualidad.

"Beto" Valderrama, ha realizado gira por Estados Unidos, Europa, y en China en el Festival de Shangai. “Donde quiera que alguien cante y toque la música nuestra, despierta interés, entusiasmo”, agregó.
Le ha tocado estar en escenarios con la presencia de 5000 personas en el público.

Ha escrito varios folletos con sus alumnos, en los que explica a los jóvenes una serie de aspectos, incluyendo la forma de cantar galerón “porque cantar galerón ahora está tomando una forma de que todo el mundo canta igualito, lo cantan como aprenderse una canción cualquiera y eso era un canto donde cada cantor le imprimía sus condiciones desde el punto de vista melódico, rítmico, y cada quien tenía su forma de expresar el canto”, señaló.

Sostiene que el canto de galerón no es una melodía única y exclusiva, y que se le ha enseñado a una cantidad de niños, y resulta que todos cantan igual.

“Hay que hacer algo desde el punto de vista social, incluyendo todo lo que tiene que ver con la parte de las instituciones culturales, para que esa manifestación se mantenga. Es una manifestación que está regada por casi todos los países Hispanoamericanos”, dijo.

A través de las escuelas de cantos tradicionales se ha venido manteniendo esta manifestación cultural y formando una gran cantidad de jóvenes que incluso han representado a Venezuela en importantes festivales nacionales e internacionales, demostrado que tienen un dominio del canto, afirmó Valderrama.

Destaca que los músicos “hemos venido formando los cantos nuestros como el galerón, y también la jota, la malagueña, el polo, los estribillos, las gaitas (…), los hemos venido cultivando por medio de los jóvenes”.

Trata de ver cómo abre un espacio de formación para que no se pierda el entusiasmo por la música tradicional y académica.

“No podemos dejar que se pierda nuestra identidad. A veces vemos en la televisión y no vemos programas que tengan que ver con lo nuestro, me pregunto cómo vamos a demostrar entonces ante el mundo que tenemos un país con gran potencial”, concluyó.


“El animador es el alma del espectáculo”
Juan José Rodríguez, Animador.

Foto:RUBEN ALBERT-@RUBENALBERT71

Juan José Rodríguez hizo un llamado a los jóvenes a incorporarse a la animación del galerón / Foto:RUBEN ALBERT-@RUBENALBERT71

Es uno de los animadores del género de galerón con gran trayectoria en la isla de Margarita.
Nació el 23 de junio del año 1961 en la isla. Es el último de ocho hermanos del matrimonio de Juan de la Cruz Rodríguez y Lucía Del Carmen García de Rodríguez. Sus hijos, José Juan, Yanetzi y Lucía, representan el más grande y puro amor para él.

En su infancia imitaba a los locutores de Radio Margarita, especialmente al conocido animador y muy destacado locutor, Pedro Bellorín Caraballo, quien lo llevó a los escenarios cuando apenas tenía 12 años, para animar los encuentros de galerones de Santa Isabel en La Asunción, municipio Arismendi, donde participaban galeronistas famosos de Nueva Esparta y de los estados Sucre y Monagas; desde entonces fue adquiriendo experiencia.

Estudió Ciencias Sociales en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), empezó a dar clases en el año 1986 y salió como director en la Escuela “José Ramón López Velásquez”, en El Cercado; en 1992 obtuvo certificado de locución por el Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC).

Juan José Rodríguez tuvo el apoyo de Manuel Marcano, quien lo ayudó a proyectarse en la animación de galerón; al igual que del gran Jesús Bellorín, que es considerado como su relacionista público.

Para él el animador es “el alma del espectáculo”, se encargan de organizar a los galeronistas y “depende de muchas condiciones y el grado de cultura, eso diferencia a un animador”, comentó.

Con su talento ha recorrido toda la isla de Margarita, en el estado Sucre las zonas de Río Caribe, Guarataro, Península de Araya, y Cumaná; y en Anzoátegui en la festividad de la Cruz de Lechería.

Guarda como una de sus más preciadas anécdotas, aquella vez que reemplazó como animador a Santos Guaita, periodista de Puerto La Cruz, en un evento en Lechería; gracias a la intervención de Valentín Malaver que lo escogieron como animador.

Foto:RUBEN ALBERT-@RUBENALBERT71

Juan José Rodríguez: Es gratificante cuando terminas el trabajo y te felicitan. / Foto:RUBEN ALBERT-@RUBENALBERT71

Durante muchos años ha asumido con humildad el compromiso de presentar a grandes cantores de galerón y siente la satisfacción de haber conocido a grandes artistas nacionales e internacionales. “La satisfacción es inmensa, es gratificante cuando terminas el trabajo y te felicitan”, agregó.

A lo largo de su trayectoria como animador de galerón, ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos: Orden Ciudad de La Asunción, Orden Rafael Velásquez, y Orden San José.

Si hay algo que le preocupa, es que los jóvenes de hoy día no se están interesando por la animación de galerón. “No vislumbro una generación relevo, puede que esté equivocado”, enfatizó.
Comentó que en cada una de sus presentaciones trata de captar dentro el público a alguien joven para ver si se anima hacerlo, pero hasta los momentos ha sido imposible.

Hizo un llamado a los jóvenes para que se mantenga frente a la lectura, se documenten y desarrollen su talento, “porque hay jóvenes que tienen buena voz para eso”.

Para este año 2019, Rodríguez está invitado a participar como animador en el Galerón en homenaje a Alejandro Millán “El Capay”, el 20 de julio en Araya, estado Sucre.

“El valor que se le ha dado al galerón no es el que deberían”
Ramón Fernández, Animador.

Foto: JOSELIN CHACON - @joselinaymarch

El animador de galerón de la isla de Coche, Ramón Fernández. / Foto: JOSELIN CHACON - @joselinaymarch

“El animador de galerón debe conocer muy bien la materia, trasmitir entusiasmo al público y debe dominar la improvisación”, así lo expresó Ramón Fernández, uno de los grandes en la animación en la isla de Coche.

Él ha asumido numerables responsabilidades en el ámbito cultural de Coche. Actualmente es el cronista del municipio Villalba y tiene a su responsabilidad la coordinación de la Casa de la Cultura “Rafael González”, en San Pedro de Coche.

Heredó el amor por la cultura, pues sus abuelos tenían curiosidad por el canto y la música.

Ramón Fernández nació de la unión de sus padres José del Pilar Fernández y Leonor Cortesía, el 30 de diciembre del año 1954 en la capital de la isla. Es padre de Nubismar, Ramón, Gracielys, Román y Ronny. Estudió Ciencias Sociales y dedicó 32 años de su vida al ejercicio de la docencia a nivel primaria. Fundó la Agrupación Cultural San Pedrinos el 30 de diciembre de 1983. Es uno de los animadores oficiales de los Festivales de Diversiones en Coche.

En su entrevista, contó que sus inicios en la animación de galerón, recaen en la época de 1991, después de la visita de una oleada artística que llegó a Coche para realizar un evento. Ese grupo de personas talentosas, lo representaba un animador por cada municipio de la isla de Margarita, y él fue escogido como el presentador de Villalba.

Su guía ha sido desde siempre, el reconocido Pedro Bellorín Caraballo, a quien escuchaba en los programas de radio. “Para mí es uno de los mejores animadores de galerón”, agregó. El locutor Antonio Cedeño también influyó mucho en su desarrollo.

Con la experiencia adquirida en años, ha asumido el reto de animar eventos como La Gala de Galerón en honor al Cristo del Buen Viaje en Pampatar, Velorios de Cruz en San Pedro de Coche y Güinima, además de la intervención en programas radiales.

Foto: JOSELIN CHACON - @joselinaymarch

Ramón Fernández ha tenido el privilegio de compartir con grandes exponentes de la décima. / Foto: JOSELIN CHACON - @joselinaymarch

A este animador cochense ha tenido el privilegio de compartir escenarios con los grandes del canto de galerón, entre ellos, José Ramón Villarroel, Maximiliano Villarroel, Luis Rodríguez “El Pintor Maravilloso”, y Esteban Marín.

Contó que el galerón de la isla de Coche tiene sus influencias de tierra firme. Relata que al municipio llegaban galeronistas de Araya, Chacopata y otras partes del estado Sucre, a cantar sus décimas, “y de aquí salían los cochenses a defender con improvisaciones y dejaban bien parado a Coche”.

Dijo que el galerón estaba acompañado de peleas de gallo. “Rafael González, creador de El Carite, colocaba en el frente de su casa música de cuerda, y entonces la gente bailaba estribillo y cantaba galerón, eso fue por el año 1898, y de allí se afinca ese intercambio en la isla”.

Fernández detalló que desde un principio, han sido pocos los que se han dedicado al canto, la música y la animación de galerón en la isla de Coche. “El galerón vino paralelo con las diversiones, por eso aquí todo gira alrededor de las diversiones culturales, porque es algo nato en los cochenses”.

Aseguró que al género del galerón no se le ha dado la importancia que realmente merece. Para él no existe una generación relevo en la animación.

“En mayo es la única época en que suena el galerón en la isla, poco a poco lo hemos llevado a las festividades San Pedro, y Virgen del Valle”.

Hizo un llamado a todas aquellas personas que desarrollan un talento y que tengan habilidad para tocar un instrumento, a que se animen a incentivar a los más jóvenes para mantener las expresiones culturales.


“La música del galerón no se toca corrida, tiene su sonada”
José Moya y Fernando Moya, Músicos.

Foto: JOSELIN CHACON - @joselinaymarch

José Francisco Moya junto a su hijo Fernando Moya. / Foto: JOSELIN CHACON - @joselinaymarch

Padre e hijo, ambos han dedicado parte de su vida a la música en la hermosa isla de Coche.

Con una taza de café en la mano, José Francisco Moya, declarado Patrimonio Cultural Viviente el 28 de julio de 2005, relató que comenzó a tocar cuatro a la edad de ocho años, sin tener maestro que lo enseñara, “fue como algo especial que Dios tenía preparado para mí”.
Confiesa que a esa edad perdió a su madre y que su única forma de distraerse era trabajando por la cultura en el municipio Villalba. Como su interés por aprender era muy grande, prestaba mucha atención a las personas que tocaban los instrumentos cerca de su hogar, y entonces conservaba los sonidos en la mente, agarraba el cuatro y componía su propia música, esa que más adelante le trajo reconocimiento.
Además que en aquellas épocas no existían las escuelas de música en el municipio Villalba, y por esa razón los músicos eran más de oído, de pueblo, que académicos. “Cada vez que agarro un cuatro en mis manos siento una gran emoción”, suspiró diciendo esto.

La práctica con los instrumentos como el cuatro, mandolina y guitarra, lo convirtieron en un excelente profesional de la música en Coche, tan cierto es, que en épocas de los Velorios de la Cruz de Mayo, José Moya era el primer invitado para tocar en las referidas festividades populares de la isla.

Foto: JOSELIN CHACON - @joselinaymarch

El músico y compositor, José Francisco Moya, el popular “El Zurdo Moya” quien tambén es Patrimonio Cultural Vviviente. / Foto: JOSELIN CHACON - @joselinaymarch

José Moya nació el 16 de septiembre de 1931 en la capital San Pedro de Coche. Además de la música, este hombre guerrero se dedicó a la práctica del arte de la pesca, y sacó adelante a sus ocho hijos; Fernando Javier Moya Rodríguez es uno de ellos, y es quien ha seguido sus pasos en la música.

Al igual que su padre, Fernando comenzó a tocar el cuatro cuando apenas tenía 10 años. “Me daba mucha curiosidad cuando veía a mi padre que iba a las parrandas del pueblo y tocaba música”, expresó. A los 12 años lo hizo de forma más profesional con las diversiones de Coche.

Ambos coincidieron al explicar que en Coche existe la variante de que los músicos tocan varios géneros como el galerón, sabana blanca, polo, gaita margariteña, diversiones tradicionales, el punto de navegante, y otros.

Detallaron que la música del galerón en la isla de Coche no se toca corrida, tiene su sonada, con estilo cuatro y guitarra.

“El músico de ahorita no está apegado a un género y en todo está presto para participar”, enfatizó Fernando Moya; quien aseguró que en la isla no existe una generación relevo en el género del galerón.

José y Fernando Moya sostienen que el galerón es un arte y que para ellos resulta ser espontáneo. Valoran compartir el mismo gusto por la música y eso lo demuestran cada vez que tienen la oportunidad de tocar juntos.


“No me imagino mi vida sin tocar mis instrumentos”
José Isabel Rodríguez, Músico.

Foto: JOSELIN CHACON - @joselinaymarch

El músico y director de la agrupación Los ChupiChupi, José Isabel Rodríguez. / Foto: JOSELIN CHACON - @joselinaymarch

A sus 70 años, José Isabel Rodríguez, no ha dejado de tocar en los Velorios de Cruz de Mayo en la isla de Coche, especialmente en los que se realizan en la población de Güinima. En estas festividades populares acostumbra acompañar a los cantantes de galerón.
Su talento es hereditario, Rodríguez detalló que la mayor parte de sus tíos eran músicos y que de allí se desarrolló su curiosidad por aprender, hasta que un día sin mucho pensarlo agarró en sus manos un instrumento de cuerda y se colocó a imitar los sonidos que llegaban a su memoria. “Tenía oído musical para eso, algo nato de aquel tiempo”, refirió.

Desde el año 1975 comenzó a dar pasos con en la música tocando el cuatro, la guitarra y la mandolina, hasta que en el año 1976 pasó a formar parte de la agrupación Los Chupi-Chupi de la isla Coche, que actualmente dirige.

Durante la entrevista, sus ojos se nublaron y su voz se quebró, al hablar del gran amor que siente por la música. Él ha incursionado en varios géneros musicales, pero el galerón es exclusividad para los meses de mayo. “No me imagino mi vida sin tocar mis instrumentos”, recalcó.

Nació el ocho de julio del año 1948 en la capital San Pedro de Coche, y a lo largo del tiempo se ha esforzado en trabajar para sembrar cultura en el municipio Villalba a través de la música.




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