Porlamar
20 de octubre de 2018





EL TIEMPO EN MARGARITA 25°C






Policarpo Fermín: alquimista de juguetes (+Fotos)
Ha hecho del reciclaje una afición y un arte con el que fabrica vehículos a escala. Autodidacta, aprendió a manejar la computadora por teléfono y su arte por un tutorial. Representa un testimonio del arte popular insular y de cómo aprovechar una dificultad para crecer.
Karelys Inciarte Camacho @kareinciarte

Foto:Karelys Inciarte

Hace boogies, Harleys, aunque el carro más popular: el Volkswagen modelo escarabajo, se le ha resistido, por el número de pequeñas piezas. / Foto:Karelys Inciarte

11 Oct, 2018 | El trabajo artesanal de Policarpo Fermín comenzó después de un accidente cerebrovascular que paralizó la mitad de su cuerpo hace 15 años. Para un hiperquinético –como él se autodenomina- permanecer en cama o confinado a una silla nunca fue una opción, por lo que convirtió esa limitación transitoria en un oficio que llena de alegría a coleccionistas y a pequeños aficionados al juego: convierte latas de refrescos y bebidas en vehículos a escala.

“Aprendí a hacer esto viendo un tutorial de YouTube”, explica mientras sostiene un modelo de una motocicleta hecha con las latas, modeladas a placer, de una cerveza de marca nacional.

Foto:Karelys Inciarte

Policarpo Fermín dice que trabaja desde niño, cuando ayudaba a su mamá a hacer conservas / Foto:Karelys Inciarte

No solo fue perseverancia, lograr los pequeños vehículos implicaba obligarse a mover las manos, aprender lo que llaman la motricidad fina, manejar de nuevo una tijera, un exacto o un punzón, que son los materiales con los que hace posible materializar los sueños y deseos que, amontonados en su cabeza, pelean por salir.

CLUB DE SEGUIDORES

 Foto:Karelys Inciarte

A los hermanos Ángel y Abraham Barreto les emociona jugar con sus carritos. / Foto:Karelys Inciarte


Ángel y Abraham Barreto disfrutan sus carros como si se tratara del mejor modelo a control remoto que cualquier Navidad puede traer. “Ellos vieron los carritos en la tienda y los muchachos que ahí trabajan, como saben que son buenos niños, se los regalaron”, cuenta Mariela Jaimes, la abuela de los hermanitos 8 y 9 años, respectivamente, quienes no salen de su casa sin su juguete favorito.

Cruipson Pedrique vende en su negocio de Porlamar las creaciones de Policarpo. Le pareció un bonito adorno y ahora llena toda una vitrina que cada mes se vacía. No solo recicla, sino que de manera creativa exhibe todas las bebidas enlatadas que comercia en su bodegón.

A Fermín el éxito que ha tenido su trabajo lo tomó por sorpresa.
“Lo hice entonces y todavía lo hago por hobby, más allá de que me pueda ganar un dinerito”. Y es que sus clientes, tan inventivos como él, lo retan con cada creación: “Me han pedido biplanos, he hecho alguno con motor y hasta un aeroplano que movía su hélice”.

EL RECORRIDO
La historia de la industria del aluminio en Venezuela data del 14 de octubre de 1967. La reutilización de este metal, 51 años después del inicio de su explotación, representa entre el 80% y 90% de la industria del reciclaje, de acuerdo con las estadísticas que maneja en su página web la ONG Vitalis, que exhorta al aprovechamiento de este mineral que pudiera generar cifras como 250 mil empleos directos e indirectamente podría alcanzar un millón, de tomarse como política prioritaria del Estado venezolano.

Y mientras el contenido de una lata calma la sed de quien la compra, el metal que la compone sacia otra sed: la creatividad, una vez que pasa a formar parte de los desechos recuperados.

Foto:Karelys Inciarte

Policarpo Fermín con sus creaciones. / Foto:Karelys Inciarte

Ya restablecido del ACV, pero luchando contra una dolorosa artrosis que le tiene anquilosadas las articulaciones, en especial las de las manos, Policarpo Fermín religiosamente sale todos los días de su residencia en la calle 16 de las Villas de San Antonio. “Mi columna vertebral tiene más curvas que la carretera de Puerto La Cruz, pero yo no nací para estar en una cama. Yo busco el material en todas partes. Muchos
me los regalan, o si tengo clientes que están muy interesados, ellos mismos me traen la lata que quieren. No las pinto, ni las lijo, porque lo bonito es que se vea que era una lata de bebida”.

Él piensa que heredó esa vitalidad de su madre Luisa Amalia González de Fermín, quien con 93 años sigue activa. “He hecho aviones, un jeep con remolque y una lancha. Tengo clientes con hasta 15 motos. Si quiere algo específico, le tomo una foto y la hago”.

Y es que el ser uno de 12 hermanos (10 varones y 2 hembras) tiene que disparar la creatividad sí o sí. Habilidoso desde niño, sabe aprovechar todas las casualidades o azares que le depara la vida: “aprendí a manejar la computadora por teléfono. La secretaria de la empresa en la que trabajaba, un día renunció y desde la lancha donde se iba me explicó por celular cómo manejar ese aparato… y hasta ahora todo lo aprendo viendo tutoriales”.

SERVICIO PÚBLICO
Actualmente hace un exhorto a la telefónica pública Cantv. “Un camión me tumbó el cable del teléfono hace un año”. Desde entonces tiene que gastarse parte de su pensión yendo al cyber para seguir con su hobby, cuando requiere copiar un modelo específico.
Su nieto Jonás José es su crítico más acérrimo, pero también el mayor coleccionista de su arte, que elabora a razón de una pieza diaria, aunque las jornadas dependen de la materia prima. Cree que ha hecho más de 300, tal vez 500. Ya perdió la cuenta.

“Quiero enseñar, pero no a pequeños porque el trabajo tiene un poco de peligro y se pueden cortar y hacer daño. Estas son piezas únicas, por más que yo quiera hacerlas iguales no puedo”. Y así de irrepetible como sus piezas, este margariteño, de memoria fotográfica, piel curtida por los años y cabello cano por la edad, sigue escuchando música, resolviendo crucigramas y dándole al cerebro actividad que lo mantenga joven, niño, jugando con carritos imaginarios que sus manos materializan como si se tratara de alquimia.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES