Porlamar
15 de noviembre de 2018





EL TIEMPO EN MARGARITA 26°C






Los fulanos “valliteros”
Grande es la fama de la Virgen desde su llegada a Margarita, que en un mapa de la isla levantado por el ingeniero militar Juan de Betín, se señala al aposento mariano con la inscripción: “Nuestra Señora del Valle, santuario de mucha devoción y milagros”.
Carlos Villalba-Luna villalbaluna@gmail.com

11 Sep, 2018 | El nacimiento de la Virgen María fue fijado el 8 de Septiembre, celebrándose por los cristianos orientales el siglo V y una centuria después por los occidentales. Muchas son las advocaciones marianas incluidas ese día en el Santoral Católico, teniendo especial importancia para nosotros la Virgen del Valle, Patrona del Oriente, de los marinos y pescadores, y de muchas instituciones tanto en Nueva Esparta como en la Venezuela continental, donde su culto es el más extendido entre las Marías del catolicismo, gracias a la presencia del margariteño en todos los rincones de la nación.

La Virgen del Valle está en Cubagua a principios del siglo XVI y en Margarita a más tardar en 1541 cuando los últimos cubagüenses abandonan la destruida ciudad de Nueva Cádiz. Empero, testigos de un Juicio de Residencia de 1533, dicen que el 8 de septiembre se honraba a una Virgen en la Villa del Espíritu Santo, abriendo la posibilidad de un arribo anterior de la imagen, de acuerdo con los cronistas Ángel Félix Gómez y Régulo Hernández; en tanto que el académico Efraín Subero va más allá, e infiere que la Virgen está en Margarita en 1518, basándose en una carta dirigida al rey de España por el mayordomo de fábrica Diego García, recaudador del impuesto para reparar iglesias y costear los gastos del culto en la isla.

Grande es la fama de la Virgen desde su llegada a Margarita, que en un mapa de la isla levantado por el ingeniero militar Juan de Betín, se señala al aposento mariano con la inscripción: “Nuestra Señora del Valle, santuario de mucha devoción y milagros”. Y aunque la Ley de Fiestas de Nueva Esparta de 1921 no incluyó al 8 de Septiembre como feriado, la tradición y la costumbre si lo hicieron, sumándolo al 4 de Mayo (1810) y 31 de Julio (1817).

Ahora bien, ningún Cronista de Indias, empezando por Juan de Castellanos, que estuvo con la Virgen en Cubagua y Margarita, hablan de “vallita” por algún lado; tampoco costumbristas, historiadores o cronistas de los siglos posteriores la llaman así. Y para nosotros los neoespartanos es la Virgen del Valle, sin ese diminutivo derivado de la manía de algunos de cambiar nombres por lo primero que se les ocurra.

Por eso nuestra opinión en contrario ante los “valliteros”, aquellos que quieren imponer a troche y moche el calificativo de “vallita” para la Virgen, relegando además el refrán que dice “donde fueres haz lo que vieres”; es decir, menospreciando la idiosincrasia regional. Recuerdo que el poeta Aquiles Nazoa llamaba “torrealberos”, a los cantantes de música llanera que cargaban el chinchorro al hombro y usaban botas como las de matadero, indicando el vate que no eran más que caricaturas del verdadero llanero, cuyo chinchorro lo lleva el caballo, amén de que las botas plásticas solo se usaban para achicar agua y pasar coleto.

Pregúntenle a Régulo Hernández, Cronista de Nueva Esparta, del municipio García y de El Valle del Espíritu Santo, sobre el fulano nombrecito para la Virgen y seguramente los mandará al carajo. Además, si vamos más allá, en la vieja Margarita a las nacidas el 8 de Septiembre las bautizaban María Natividad, en alusión al nacimiento de la madre de Jesucristo, tal como se llamaba, en familiar ejemplo, mi recordada bisabuela “Balá”; y si era niño el nacido en ese día, le ponían de nombre Natividad, como el primo “Tivo” o el amigo “Nato”.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES