Porlamar
16 de octubre de 2018





EL TIEMPO EN MARGARITA 27°C






La renta petrolera
La renta, en términos generales, puede ser definida como el incremento, calculado en términos monetarios, de la riqueza de un sujeto en un determinado periodo. (Vasapollo.B.C.V., Caracas, 2013, p. 107). La renta nacional, en cambio, es el agregado obtenido mediante la suma de todas las rentas personales producidas en un periodo determinado.
Félix Roque Rivero roque.felix@gmail.com

14 Jun, 2018 | En los trabajos preparatorios del nuevo texto constitucional, los constituyentes que integran la Asamblea Nacional Constituyente, en particular los integrantes de la Comisión de Economía, discuten el tema relacionado con el cambio de modelo económico de la República. Se habla de ir del modelo “rentístico petrolero a un modelo productivo”. El ciudadano común, que vive del día a día, se pregunta: ¿cómo se explica eso? Él requiere comprender la relación entre lo que gana y lo que gasta y por qué es que lo que gana no le alcanza para cubrir sus necesidades básicas, observa con detenimiento las decisiones que el Gobierno toma en materia económica y cómo ellas se estrellan contra la realidad donde pululan factores exógenos y endógenos que mantienen anclada a nuestra economía y seguimos en un ritornelo infernal importando-consumiendo-importando, con mermas cada vez más crecientes del ingreso nacional, sin que el aparato productivo arranque y nos convierta en la potencia económica que anhelamos todos.

La renta, en términos generales, puede ser definida como el incremento, calculado en términos monetarios, de la riqueza de un sujeto en un determinado periodo. (Vasapollo.B.C.V., Caracas, 2013, p. 107). La renta nacional, en cambio, es el agregado obtenido mediante la suma de todas las rentas personales producidas en un periodo determinado.

Con mayor precisión diríamos que es “el flujo neto de bienes y servicios”. Los antecedentes de la llamada “renta petrolera” devienen desde el 24 de octubre de 1829 cuando el Padre Libertador dictó en Quito su famoso Decreto conforme al cual “las minas de cualquier clase” son propiedad de la República. Esto rompía con la tradición feudal de la propiedad de la tierra a favor de los terratenientes, quienes cobraban a los siervos una renta por su utilización. Cuando la Legislatura de Estado Los Andes dio en concesión a Manuel Antonio Pulido en 1878 unas afloraciones de petróleo ubicadas cerca de la frontera con Colombia y éste constituyera la empresa “La Petrolera del Táchira”, no se limitó a extraer el crudo sino que lo refinaba con un alambique en forma de tetera comprado en USA que le permitía obtener kerosene, gasolina y aceite.

Este acontecimiento marca el inicio de una economía que dejó de producir y exportar productos agropecuarios (De La Plaza. Breve Historia del Petróleo en Venezuela), para convertirse en un país importador con una balanza de pagos cada vez más deficitaria.

Como lo dijo Uslar Pietri en 1936, “Urge aprovechar la riqueza transitoria de la actual economía destructiva para crear las bases sanas y amplias y coordinadas de esa futura economía progresiva que será nuestra verdadera acta de independencia. Que en lugar de ser el petróleo una maldición que haya de convertirnos en un pueblo parásito e inútil, sea la afortunada coyuntura que permita con su súbita riqueza acelerar y fortificar la evolución productora del pueblo venezolano en condiciones excepcionales.” Tomemos pues la chícora, el machete y el garabato y emprendamos el camino de la siembra que para luego es tarde.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES