• 05:22pm  Varios heridos en segunda jornada de protestas por nuevo presupuesto en Haití

  • 05:21pm  El real pierde 0,87 % y el dólar se vende a 3,130 reales en Brasil

  • 05:13pm  Los Ángeles acoge a la mayor celebración del arte latinoamericano y latino

  • 05:05pm  Colombia ha erradicado 62 % de 50.000 hectáreas de coca previstas para 2017

  • 05:04pm  Tardes redondas en Albacete, Murcia y Baza, donde cae lesionado El Cordobés

  • 05:03pm  Wall Street cierra con nuevos récords del Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq

  • 05:01pm  Precios al consumidor en Argentina subieron en agosto pasado un 1,4 %

  • 05:01pm  Venezuela anula 150 puntos de pago con tarjeta por escasez de efectivo

  • 04:42pm  No jugaremos contra Juan de los palotes, dice el técnico del Plaza Amador

  • 04:41pm  Helicóptero con ayuda para víctimas del sismo se desploma en el sur de México

  • 04:34pm  Juez del Supremo brasileño autoriza una nueva investigación contra Temer

  • 04:34pm  Incautan millonarias propiedades y cuentas bancarias a testaferro de las FARC

  • 04:24pm  Huracanes Irma y Harvey podrían superar los costes de Katrina, según estudio

  • 04:23pm  Chavismo perderá elecciones regionales y presidenciales, según analista

  • 04:08pm  Inauguran en el norte de Chile la primera central geotérmica de Suramérica




Porlamar
26 de septiembre de 2017





EL TIEMPO EN MARGARITA 28°C






El hombre que se reía de los huracanes
De súbito el hombre escuchaba atronadores rugidos que profería todo el vecindario encolerizado, recordándole el nombre, e incluso el supuesto oficio, el más antiguo del mundo, de las progenitoras de mandatarios, gobernantes, gerentes, ingenieros o modestos funcionarios de la empresa eléctrica.
Walter Castro Salerno | walterjosecastro@yahoo.es

9 Sep, 2017 | Aquel hombre, sujeto, como cualquiera, por necesidad natural al poderoso imperio de la energía eléctrica, se hallaba igualmente sometido y sufría en consecuencia terriblemente, como casi todos en la comarca, los continuos y prolongados cortes en el suministro del servicio. Estos eran tanto más crueles que se registraban intempestivamente, a cualquier hora del día, la tarde y en la noche o a la madrugada.

De súbito el hombre escuchaba atronadores rugidos que profería todo el vecindario encolerizado, recordándole el nombre, e incluso el supuesto oficio, el más antiguo del mundo, de las progenitoras de mandatarios, gobernantes, gerentes, ingenieros o modestos funcionarios de la empresa eléctrica.

Cierta vez, una pobre madre impotente y atormentada por el llanto incontenible del bebé, abrasado por el calor, lo había lanzado al mar. En otra, un viejo, arruinado completamente por la pérdida de equipos de aire, refrigeración y ventilación, busco una soga y estuvo a punto de ir a la horca por mano propia, sino hubiese sido atajado por los compadres y vecinos. El hombre andaba casi siempre desaseado, irascible, con un humor de perros, ya que a la carencia frecuente de luz eléctrica le fallaba el agua.

Las colas eran interminables desde tempranas horas de la madrugada a fin de conseguir un pedazo de pan, un medicamento para un familiar enfermo, algunos escasos y costosísimos víveres. Malandros y delincuentes de toda clase y cualquier pelaje pululaban en el barrio pillando y robando, violando y asesinando.

Cuando al hombre le dijeron que unos huracanes estaban asolando las islas del Caribe, con saldo de muertos, cortes de luz y de agua, hambrunas, saqueos, y destrucciones, se echó escandalosamente a reír.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Juan Griego | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES