Porlamar
14 de noviembre de 2018





EL TIEMPO EN MARGARITA 26°C






A mí… ya me desarmaron
Lo malo es que al gobierno no le alcanzarán los premios de consolación y los cebos de becas para cubrir el gigantesco universo de los que han sido víctimas de la inseguridad.
Mélido Estaba Rojas | melidoestaba@gmail.com

3 Feb, 2015 | Me estaba contando mi compadre Nicanor, anegado en llantén de marca superior, que la tal operación desarme, "que ya da grima con tanto alboroto publicitario al estilo de la grandiosa revolución", pasó por su casa hace rato; incluso antes de que los cerebros de interior, paz, dicha y similares, hicieran el rimbombante anuncio obedeciendo al estadista mayor, que no cesa en su catajarria de inventos estelares.

Primero –según Nicanor- le quitaron el carro en pleno sol y a punta de hierro a su esposa, y a los pocos días se metieron en el apartamento, haciendo caída y mesa limpia con los coroticos. Así que literalmente lo desarmaron tempranero dejándolo ¡quieto ahí!, sin aviso ni posibilidad para pedir en gratificación aunque sea una de esas becas que están dando como cuota inicial para acabar con los desalmados que tienen locos a los habladores de pacificación, en un país que navega firme en el océano de la inseguridad. La matazón –que tampoco perdona policías- nos está diezmando como atrevida chikungunya.

Mientras yo –acá, entre nos- pienso que este gobierno se gasta unos ministros que estarían sobrados conduciendo programas televisivos al estilo de "Sábado Sensacional", por la virtud para mantener al público entretenido con esos discursos tipo venta de garaje; a esta curiosa característica se suma la desfachatez para verlo todo excesivamente normal cuando la delincuencia les viene pisando los talones. Estos muchachones, cortados con la misma tijera, son tan especiales que dominan a plenitud la escena, y declaran ante cámaras y micrófonos como verdaderos maestros con muchos años en el oficio de la animación. Tal y como lo razona mi compadre, hay un gentío que hace rato está desarmado y que sería bueno lo incluyeran en la lista que expone el despacho a la hora de darse bomba con el éxito de la gestión.

Lo malo es que al gobierno no le alcanzarán los premios de consolación y los cebos de becas para cubrir el gigantesco universo de los que han sido víctimas de la inseguridad, el vandalaje y el desorden en que permanecemos sumidos en espera de que por lo menos se imponga un rasgo de responsabilidad, para que los organismos encargados de llevar tranquilidad a la población tengan allá en el fondo del alma la valentía de reconocer su tremenda incapacidad para enfrentar exitosamente el delicadísimo asunto. No es teorizando ni dividiendo mapitas en cuadrantes como se accionan los resortes para brindar las condiciones de seguridad que el colectivo espera y merece. La receta existe, el asunto está en la idoneidad para aplicarla.




Contenido relacionado












Locales | Sucesos | Afición Deportiva | Nacionales | Internacionales | Gente Feliz | Vida de Hoy | Semanario | Opinión


Nosotros | HISTORIA | MISIÓN, VISIÓN Y VALORES