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Rumores aseguran que el complejo fue vendido al sector privado
Canódromo: un santuario al arte urbano y a la desidia
Desde el año 1995 la dirigencia deportiva de Nueva Esparta ha hecho incansables gestiones para lograr el objetivo de ver creado un complejo polideportivo en los espacios que dormitan en el abandono.
Juana Coromoto Fajardo Issele
Los teléfonos de la Junta Liquidadora del Instituto Nacional de Hipódromos se cansaron de repicar y de que las llamadas rebotarán de una extensión a otra, sin que ninguna autoridad o vocero pudiera dar cuentas sobre el destino que arropa al entonces Complejo Recreacional Isla de Margarita, también conocido como Isla Bella.
Mientras los rumores van y vienen, hasta uno de los defensores de la idea de convertir al Canódromo de Margarita en un polideportivo, Eustacio Aguilera, da por sentado que se hizo una negociación “bien callada, para que no se pudiera echar para atrás como ocurrió cuando se rescindió la concesión a la Corporación Siulan en el año 2003”.
“Ese fue el último intento de privatización del canódromo que se conoce”, señala, mientras esculca entre la carpeta con recortes de prensa, documentos y fotocopias que guardan más de una década de historia de dolor y abandono, que tiene lo que fue el Canódromo Internacional de Margarita, el Teletrack, la Gallera Monumental y los estacionamientos, instalaciones ubicadas en Pampatar, municipio Maneiro y que hoy están casi en ruinas.
Cuenta Aguilera que en el 2003 se rescindió la concesión otorgada por un millardo cien mil bolívares, a cambio de crear un centro de convenciones, un casino, una discoteca, espacios para conciertos y convertir al canódromo en un carting internacional. “El procedimiento desde un principio estuvo viciado, razón por la que fue rescindida dicha concesión”. Para entonces era gobernador de Nueva Esparta, Alexis Navarro Rojas.
El canódromo fue construido e inaugurado durante la presidencia de Luis Herrera Campins entre los años 84 y 86. Pero señala que fue durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez (89-90) que cesó en sus funciones quedando a la suerte de una Junta Liquidadora por pertenecer a los activos del Instituto Nacional de Hipódromos también en proceso de liquidación.
Pasaron desde entonces años enteros sin definiciones y fue en 1995 cuando un grupo de deportistas solicitó al Congreso Nacional que al menos el canódromo fuera convertido en un polideportivo pues en la región no había, “y aún no hay” tal como asegura Aguilera, instalaciones con las dimensiones reglamentarias para la práctica de deportes como el atletismo, el ciclismo de pista pues no hay velódromos, canchas de tenis públicas y gimnasios para judo, esgrima, tae kwondo o boxeo.
Igual se lo pidieron al presidente Rafael Caldera y al mismo Hugo Rafael Chávez Frías quien en junio del 2000 anunció la transformación del canódromo en complejo deportivo, durante una visita realizada al destacamento de apoyo aéreo en El Yaque. Aguilera era entonces gobernador encargado de Nueva Esparta.
El abandono en este complejo tiene 305 mil metros cuadrados de terreno, bienes que eran propiedad del INH y que fueron transferidos al Fondo de Inversiones de Venezuela quien debía recuperar con su venta más de 5 billones de bolívares otorgados.
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